Objetivos del Consentimiento Informado
El consentimiento informado, sea manifestado de forma verbal o escrita, tiene como finalidad jurídica y ética alcanzar tres objetivos básicos que garantizan la autonomía del paciente.
1. Los 3 Objetivos Fundamentales (Clave de Examen)
Para que el proceso sea válido, debe cumplir simultáneamente con estos tres propósitos:
- Formalización de la voluntad: Obtener la autorización libre y voluntaria del paciente para la ejecución del procedimiento propuesto.
- Asunción de responsabilidad: Lograr la aceptación de los riesgos que han sido previamente informados por el profesional.
- Transmisión de conocimiento: Proveer información con calidad y cantidad suficiente sobre cuatro aspectos críticos del acto médico:
- El procedimiento específico.
- Sus posibles alternativas.
- Sus consecuencias esperables.
- Sus riesgos potenciales.
2. Requisitos de Validez para el Test
Para que los objetivos anteriores se consideren cumplidos ante un tribunal o en un supuesto práctico de examen, deben concurrir las siguientes circunstancias:
- Ausencia de vicios: La autorización debe ser libre y voluntaria. Es un error común en los exámenes calificarla como “condicional” o “parcial”; legalmente debe ser plena.
- Suficiencia informativa: No basta con el simple acto de informar. La información debe ser adecuada (en cuanto a calidad y comprensión) y completa (en cuanto a cantidad) para que el paciente pueda valorar las opciones reales de su caso.
- Dualidad del riesgo: Existe la obligación de informar sobre dos tipos de riesgos asociados al estado de la ciencia:
- Riesgos frecuentes.
- Riesgos poco frecuentes pero de especial gravedad.
[OJO/EXCEPCIÓN]: La mera firma del formulario no garantiza el cumplimiento de los objetivos. Legalmente, no se considera que existe un verdadero consentimiento si no se han planteado de forma clara las opciones o alternativas razonables al procedimiento propuesto.
Ayuda a la memorización: “La Metáfora del Contrato del Paracaidista”
Imagina que el consentimiento informado es el contrato que firmas antes de saltar de un avión (que representa el procedimiento médico):
- La Autorización: Firmas que quieres saltar por tu cuenta, libre y voluntariamente (nadie te empuja del avión).
- La Aceptación del Riesgo: Sabes que el paracaídas podría fallar (riesgo informado) y aceptas ese peligro inherente al saltar.
- El Briefing (Información): El instructor te ha explicado con calidad y cantidad cómo funciona el equipo, qué consecuencias tiene el salto, qué riesgos hay y, muy importante, si podrías bajar del avión por la escalera en lugar de saltar (alternativas).
